Dos familias viajan por las carreteras de Noruega y hay mucho que planear con antelación para vivir pequeñas aventuras en el coche. ¡Síguenos!

Pequeñas aventuras y grandes paradas

(y cómo estirar las piernas del modo correcto)

El dicho “la vida es un viaje, no un destino” tiene mucho sentido, al menos se aplica a la perfección a nuestro viaje por carretera. Habíamos pensado dónde parar y qué hacer durante el camino, pero siempre surge un “Tengo que hacer pipí” o un “¿Hemos llegado ya?”. Esto nos obliga a hacer paradas que pueden resultar fabulosas (y no solo para los niños).

Si tus hijos son como los nuestros y les encanta mirar debajo de cada piedra en busca de bichos o quieren escalar todas las montañas que ven, estás de suerte. Todas las paradas se convertirán en una pequeña aventura sin tener que planear al detalle. Los mejores momentos surgen a lo largo del camino, ¿a que sí?

Nuestro viaje por carretera incluía varios recorridos en transbordador, lo que era un buen descanso para todo el mundo. Esto suponía algo más que ver y hacer, y nos permitía respirar aire fresco. Si viajas en coche con un bebé, deberías parar cada 30 o 60 minutos. Más incluso si viajas con un recién nacido o un bebé prematuro. Asegúrate de que el pequeñín respira aire fresco y se mueve lo máximo posible.

Jorge el curioso en el transbordador con papi. Esta es tu oportunidad de hablarle a los niños del temible monstruo marino que vive en las profundidades del fiordo…

¡Es necesario pararse para tomar un refrigerio y el almuerzo! Llevábamos unos bocadillos y algo de fruta. Además tomamos gofres y helado en una acogedora cafetería. Esto no dio suficiente energía para unas horas más en la carretera.

Parar en la playa fue todo un acierto. Habíamos traído algunas cositas para jugar, como el equipo de pesca de los niños y unos pequeños barcos de madera. Así que nos entretuvimos atrapando cangrejos y compitiendo con los barquitos. Papá incluso fue a nadar…

Aprovecha el hecho de que estás viajando con otra familia con niños. Déjalos salir en cuanto encuentres un buen sitio para aparcar, así podrán correr y hacer lo que les apetezca. Cuando estéis listos para partir de nuevo, puede que incluso duerman algunas horas en el coche.

Lista de comprobación de BeSafe:

  • Si viajas con un bebé, no debes olvidar parar con frecuencia (cada 30 o 60 minutos, más incluso si es un recién nacido o un bebé prematuro).
  • Aprovecha esto y planea algo que suponga una pequeña aventura y la oportunidad de respirar aire fresco.